martes, 21 de julio de 2015

ALZHEIMER y OCT




Investigadores españoles publican el primer trabajo del estudio Signal, que caracteriza nuevos biomarcadores para enfermedad de Alzheimer en el líquido cefalorraquídeo.

La identificación de biomarcadores de Enfermedad de Alzheimer (EA) antes de que aparezcan los primeros síntomas cognitivos (fase preclínica) es una de las áreas clave para el diagnóstico precoz de la enfermedad y para la búsqueda de tratamientos efectivos. En este sentido, una reciente investigación del Proyecto Signal, integrado por investigadores españoles, ha conseguido identificar marcadores adicionales a los ya conocidos y sugerir que la inflamación en el sistema nervioso central aumenta con el envejecimiento normal. De esta manera, se pueden detectar sus signos en las fases preclínicas de la EA, mucho tiempo antes de que aparezcan los primeros síntomas.



Este es el primer artículo publicado procedente de este proyecto colaborativo, financiado porCIBERNED, cuyo objetivo es estudiar nuevos biomarcadores en el líquido cefalorraquídeo (LCR) y su relación con los ya existentes en fases iniciales del Alzheimer.

Para ello, se realizan pruebas psicológicas, bioquímicas y de neuroimagen en individuos sanos y pacientes en fases tempranas de la enfermedad. Durante el estudio, titulado “Amyloid precursor proteinmetabolism and inflammationmarkers in preclinical Alzheimer disease”, se analizó el líquido cefalorraquídeo de 266 participantes cognitivamente sanos para estudiar biomarcadores relacionados con el procesamiento de la proteína amiloide, marcadores de neurodegeneración y el marcador deinflamación YKL-40. Concretamente, los investigadores observaron que el marcador inflamatorio YKL-40 aumenta con la edad en el envejecimiento normal pero lo hace de manera más pronunciada en los sujetos en fases preclínicas de enfermedad de Alzheimer.



El director de la investigación, Alberto Lleó, señaló que la importancia de este avance reside“en que demuestra la importancia de la inflamación del sistema nervioso central en los inicios de la enfermedad de Alzheimer, incluso antes de que aparezcan los primeros síntomas”. Por otro lado, Lleó destacó que “aunque Alois Alzheimer ya la describió hace más de un siglo en personas con demencia, los avances actuales en el conocimiento de la enfermedad y los nuevos biomarcadores permiten reevaluar el papel de la inflamación como biomarcador pero también para investigar nuevos fármacos anti-inflamatorios en esta enfermedad”

El trabajo, publicado en la revista Neurology, es fruto de la colaboración de investigadores del Instituto de Investigación Biomédica Sant Pau de Barcelona, la Fundación CITA- Alzheimer de San Sebastián, el Servicio de Neurología Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander, el Servicio de Neurología y la Unidad de Medicina Experimental del Hospital General Gregorio Marañón de Madrid, la Unidad de Demencias del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia y de la Fundación Centro de Investigación en Enfermedades Neurológicas y Fundación Reina Sofía.

Estamos trabajando, junto a otros centros en la interrelacion entre la fase preclinica del Alzheimer y el estudio mediante OCT de estos pacientes.







lunes, 13 de julio de 2015

RETINA COMPLEX



Numerosas pruebas sugieren actualmente que el estrés oxidativo y el daño oxidativo al ADN es mayor en los trastornos neurodegenerativos, incluida la degeneración de los fotorreceptores y la DMAE Se ha demostrado que una combinación de antioxidantes puede tener mejores efectos que cada uno de ellos por separado, como indicaron anteriormente Stahl y Sies y de acuerdo con el estudio ARED. Esta afirmación también se apoya en el hecho de que los mecanismos antioxidantes de las células se componen de distintas entidades enzimáticas y no enzimáticas, en lugar de una sola. Cada una de ellas presenta unos requisitos diferentes para su actividad y actúan en objetivos finales diferentes.

Partiendo de estas pruebas, se ha utilizado una combinación de antioxidantes nutricionales de alta intensidad y polisacáridos específicos para la formulación de Retinacomplex. Por tanto, el uso de esta combinación exclusiva de nutrientes puede ayudar a prevenir los daños en el ADN causados por la oxidación en distintas afecciones degenerativas, al interferir en el estrés oxidativo.




1)     Luteína y zeaxantina

La luteína y la zeaxantina son dos carotenoides presentes normalmente en grandes cantidades en la retina y los segmentos exteriores de los fotorreceptores. Se considera que proporcionan una protección antioxidante a las sensibles células de la retina. También protegen de daños causados por la luz ultravioleta. Es importante recordar que estos carotenoides son necesarios en cantidades relativamente elevadas. Por tanto, en contraste con otras muchas formulaciones disponibles en la actualidad, Retinacomplex presenta una alta concentración de estos carotenoides (20 y 10 mg/dosis diaria).




2)    L-glutatión (GSH):

En la retina, el glutatión está concentrado en distintas zonas y participa directamente en el mantenimiento del estado redox de la célula. El agotamiento de la GSH causa la muerte de las células de la retina a través de un proceso en el que participa la producción de especies reactivas de oxígeno (ERO) de origen endógeno, que se ha determinado claramente que producen amplios daños en las células.

Se ha determinado que determinados flavonoides podrían proteger las células ganglionares de la retina contra la muerte celular iniciada por los tres inductores del estrés oxidativo, con altos niveles de potencia y sin toxicidad detectada. En caso de agotamiento del GSH, distintos flavonoides han demostrado actuar en distintos pasos del proceso de la muerte celular. Varios de los flavonoides protectores inducen también la síntesis de las enzimas antioxidantes de factor de transcripción NF-E2-factor relacionado 2 y fase 2, como la hemo-oxigenasa 1, marcadores de la activación del elemento de respuesta antioxidante. Además, se ha comprobado que el GSH tiene carácter protector en un estudio de daños experimentales ante la luz.




3)    Ácido alfalipóico

El ácido alfalipóico (también conocido como ácido tióctico) fue identificado en 1951 y fue reconocido como un potente antioxidante a finales de la década de 1980. Una parte del ácido alfalipóico ingerido es convertido por el organismo en un antioxidante aún más potente, el ácido dihidrolipóico. El ácido alfalipóico captura los radicales hidroxilo, el peroxinitrito y el oxígeno singlete y también regenera la vitamina E, la vitamina C y el glutatión y modula la actividad de importantes factores de transcripción, especialmente el NF-kappa B.
El estrés oxidativo aumenta en la retina cuando se padece diabetes y se considera que juega un importante papel en el desarrollo de las retinopatías. El ácido alfalipóico podría resultar beneficioso en esta situación dado que se ha demostrado que presenta efectos beneficiosos en las polineuropatías y en los parámetros del estrés oxidativo de los tejidos, como los nervios, los riñones y la retina. Y lo que es más importante: estudios realizados con animales demuestran que la administración prolongada de ácido alfalipóico presenta efectos beneficios en contra del desarrollo de retinopatías diabéticas a través de la inhibición de la acumulación de ADN modificado oxidativamente y de la nitrotirosina en la retina.



4)    Polisacáridos del Lycium barbarum (Lynn)


Las bayas del Lycium barbarum lynn se llevan consumiendo en China desde hace miles de años por los efectos beneficiosos observados en muchos órganos del cuerpo, incluidos los ojos. En la actualidad sabemos que los extractos de estos frutos estimulan el sistema inmunológico y sus polisacáridos presentan una acción antioxidante. Otras pruebas demuestran que, además del efecto antioxidante, los polisacáridos del LBL también presentan una acción neuroprotectora .

Es un buen producto. Gracias.




jueves, 9 de julio de 2015

PSEUDODRUSAS



Conocimiento actual sobre las pseudodrusas reticulares en la degeneración macular asociada a la edad

Las drusas son depósitos focales de material extracelular localizado entre el epitelio pigmentado de la retina (EPR) y la membrana de Bruch, y representan la principal características fenotípica de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). 



Gracias al progreso en las técnicas de imagen (OCT) y los estudios histológicos recientes, las pseudodrusas reticulares (PDR) han recibido una atención creciente y se han identificado como una entidad fenotípica adicional en la DMAE. 

Frente a las drusas convencionales, las pseudodrusas se localizan más internamente. En los últimos años, numerosos estudios obtuvieron nuevos hallazgos sobre su patogénesis, sus propiedades y su impacto sobre la función retiniana. 



Los estudios previos sobre DMAE temprana no incluían imágenes de PDR más allá de la fotografía de fondo de ojo, pero en el futuro debe incluirse este fenotipo en cada estudio a gran escala. Esta revisión resume el conocimiento actual sobre las PDR.






martes, 7 de julio de 2015

OZURDEX II



Implante intravítreo de dexametasona como tratamiento complementario para pacientes con degeneración macular asociada a la edad con respuesta incompleta a ranibizumab

El propósito de este estudio retrospectivo fue evaluar los resultados visuales y anatómicos de un implante intravítreo de dexametasona (IDX; 700 μg, Ozurdex; Allergan, Irvine, California, EEUU) como tratamiento complementario para pacientes refractarios con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda. Se revisaron los datos de 7 pacientes (7 ojos) que respondieron bien inicialmente a ranibizumab intravítreo pero posteriormente desarrollaron líquido intra/subretiniano (LIR/LSR) persistente y se sometieron a una única inyección de IDX. Dos semanas después del implante los pacientes continuaron con sus inyecciones mensuales de ranibizumab. 



Todos los pacientes (edad 81,5±5,8) habían recibido al menos 24 meses de tratamiento con ranibizumab. En el momento basal, la mejor agudeza visual corregida (MAVC) era de 0,53±0,13 logMAR (20/40 Snellen) y el grosor retiniano central (GRC) era de 273,14±50,94 µm. La MAVC no cambió significativamente tras el IDX; sin embargo, todos los ojos perdieron menos de 0,3 unidades logMAR. Se logró la resolución completa del LIR/LSR persistente en 5 ojos (71,4%) a las 6 semanas, y permaneció estable a los 3 meses. Dos semanas después del IDX, el GRC medio disminuyó hasta 248,28±31,8 µm (p=0,04). Se detectó progresión de la opacidad de la lente en un caso (50% de ojos fáquicos), y hubo retratamiento con IDX en dos ojos. 




Se concluye que el IDX parece ser efectivo para estabilizar la visión, reducir el LIR/LSR y mejorar el GRC en ojos con DMAE húmeda refractaria.



jueves, 2 de julio de 2015

OPTINA





Ampio reporta resultados positivos en los pacientes con EMD tratados con Optina

Ampio Pharmacéutics reportó resultados positivos en el Optimeyes; ensayo de fase 3 en pacientes con edema macular diabético.

El estudio, múltiple, controlado con placebo, estudio paralelo, doble ciego aleatorizado evaluó la seguridad y eficacia de dos dosis de Optina (danazol) en pacientes adultos con EMD. La dosis se basa en el índice de masa corporal del paciente.



El objetivo del estudio fue evaluar la seguridad y eficacia de Optina e identificar los pacientes que responden y la dosis ideal. La administración oral de Optina se consideró segura, sin efectos adversos relacionados con el fármaco .

En un análisis de subgrupos, el 53% de los pacientes que no responden a las terapias de inyección intraocular aprobadas, se mostró una mejoría de la agudeza visual de 6,2 letras en un período de 3 meses (p <0,001), y el 47% de los pacientes que no pudieron o no quisieron tener terapias inyección intraocular mostraron una mejora de 3,1 letras (P = 0,04). El placebo no logró una mejora significativa en la agudeza visual.



Además, los pacientes en el subgrupo que fueron tratados con Optina mostraron una disminución de 46 micras de inflamación de la retina (P = 0,003) según una OCT. El grupo placebo no mostró un cambio significativo en la inflamación de la retina.

La compañía planea continuar con el análisis y presentar sus datos a la FDA. Es probable que se postule lo que llevamos años aportando, que en el edema macular del diabético, los antiangiogenicos tratan parcialmente la patología; es preciso un efecto antiinflamatorio ( danazol) para complementarlo. Así lo venimos indicando desde hace mas de 10 años.